
Cuando vamos a realizar un informe de analítica web, las visitas es una de las métricas que primero atendemos. Si el número ha crecido nos ponemos contentos (y nuestro cliente más). Pero cuando pasamos del informe al analísis y observamos otras métricas, ese aumento puede que no sea tan satisfactorio si atendemos a la calidad de nuestro tráfico. Y es que no todos los usuarios que llegan a nuestro site son válidos; deben ser público objetivo, estar interesados en lo que ofrecemos online.
- Campañas CPC. Las visitas que nos llegan desde, por ejemplo, un anuncio de Adwords. En este caso el problema puede estar en la falta de definición de las palabras clave negativas. Supongamos que vendemos smartphones solo de la marca Samsung con Android. Puede llegarnos tráfico por el término “sistema operativo Android Google”, pero esos usuarios quieren comparar con terminales de otras marcas, por lo que nuestra página no se ajusta a sus intereses de búsqueda y la abandonan sin comprar. Para evitar este tráfico de mala calidad, en Adwords podemos incluir como palabras clave negativas el nombre del resto de fabricantes de móviles que usan Android: HTC, Motorola, etc. Así evitamos que Google muestre nuestro anuncio en esos casos.
- Enlaces externos (estrategia linkbuilding). El tráfico que nos llega por otras web/blogs o redes sociales que enlazan a nuestro site. Si descuidamos el tipo de páginas que enlazan a la nuestra puede llegarnos tráfico desde un blog sobre turismo en Tanzania a nuestra tienda online de venta de jamones.
- Tráfico directo. El que puede llegar por una campaña offline. Si insertamos nuestro anuncio gráfico en una revista cuyo público objetivo no se adecua al nuestro, pueden llegarnos visitas sin ningún interés en nuestros productos o servicios.

Una métrica que, entre otras cosas, sirve como indicador de la mala calidad de nuestro tráfico es la tasa de rebote: en Google Analytics, porcentaje de visitas que llegan a nuestra web y la abandonan sin acceder a otra página del sitio. Una tasa de rebote elevada (los blogs son una excepción) indica que, aunque hayamos incrementado nuestras visitas, la mayoría solo ha visto una página y lo que ha visto no le ha interesado nada. No ha hecho ningún click sobre ningún botón, nuestra llamada a la acción no ha funcionado. Seguramente porque ha llegado buscando otra cosa.
También podemos atender al ratio de conversión. Si tenemos una landing page cuyo objetivo es que el usuario rellene un formulario y no lo hace, una de las razones podría ser que no es tráfico de calidad, nuestro contenido no es de su interés. Podría ser que la landing page no esté bien diseñada, pero eso es harina de otro post…

La agencia BBDO Proximity de Canadá creó una campaña limitada a la ciudad de Toronto para ayudar a los M&M’s a encontrar a su amigo de color rojo. Un primer spot explicaba el porqué de la campaña: como viene siendo habitual, los personajes de la marca se metieron en un lío y el rojo terminó atrapado en Google Street View.

Los creativos aprovecharon el anuncio de Google que confirmaba el día en que sus coches recogerían las imágenes que se usan para su servicio Street View. Para esa fecha, colocaron M&M’s rojos en varias ventanas de casas de Toronto y la cámara de Google lo fotografió.

A partir de aquí, la campaña combinaba redes sociales (Twitter, Facebook, Fourquare y Youtube), para dinamizar la búsqueda y fomentar la competición, con soportes offline (cartelería y los envoltorios de M&M’s) donde, a través de código QR, facilitaban pistas para encontrar a rojo en Google Street View.
Ganaba el participante que encontraba los 3 lugares donde estaba rojo. El premio principal de la promoción era un Smart Fortwo Pure Coupé (de color rojo, obviamente) y los premios secundarios: un iPad Nano y muestras de producto de la marca.
Os dejamos con el vídeo explicativo de la campaña:
Visto en: Digital Buzz Blog
#1
El siguiente vídeo puede dañar vuestra sensibilidad: salen Bill Gates y Steve Ballmer bailando, bueno intentándolo…
Si os ha sabido a poco, aquí podéis ver más de los 10 spots más rídiculos de la tecnología.
#2
Campaña para fomentar el uso de preservativo. Una forma creativa, sencilla e impactante de aprovechar los recursos de Facebook para comunicar los beneficios de nuestro producto.
#3
“El día de @elbicharraco” y el hashtag #estatealoqestas

Recuperar la confianza de nuestros seguidores/fans y cumplir objetivos.
Caso de estudio: J&B, la riqueza de las experiencias y nuestro inconsciente.
Youtube incorpora estadísticas con Analytics.
Guía de las estadísticas de Páginas de Facebook (pdf).
En el blog de Bitmarketing: La importancia de las páginas de aterrizaje.
“Todas tus amigas”, single presentación del nuevo álbum de La casa Azul: La polinesia Meridional. Buen finde :D

“Siempre me pregunté si había una forma diferente de vivir la Navidad. Mi nombre es Ana y esta es mi Navidad Irrepetible.”
Así empieza el vídeo que presenta la campaña de J&B “Be rich in experiences” y la experiencia de Ana Ibáñez cuando pasó su primera nochevieja en Brasil.
“Experiential Movement” es una plataforma que integra distintas redes sociales. Puedes participar a través de apps de facebook y Google Chrome, un canal corporativo en Youtube, Twitter e Instagram. Desde el lanzamiento de la campaña y hasta junio de 2012 se irán proponiendo distintas temáticas y la gente podrá participar con sus propias experiencias personales, generando así un flujo continuo de experiencias estimulantes y enriquecedoras. La primera temática es “Navidades irrepetibles” y el premio, una estancia en un Iglú-Hotel en Andorra para cuatro personas con distintas actividades como pasear en trineos de perros.
La plataforma se adapta a la naturaleza de cada red social. Por ejemplo, una vez instalada la app de facebook, se genera un vídeo personalizado con fotos del perfil del usuario. El modo de participar en redes sociales más instantáneas como Twitter o Instagram es mediante el uso de Hashtags, con mini-temáticas de 48 horas para ganar premios de “Inspiración instantánea”.

La campaña offline (exterior y medios impresos) para el lanzamiento está protagonizada por dos consumidoras, Ana Ibáñez, diseñadora gráfica, y Adriana Mera, azafata madrileña. Las dos experiencias más votadas en la red durante la campaña servirán para la siguiente campaña de J&B, convirtiendo a otras dos personas anónimas en sus protagonistas. Además, se recreará la experiencia ganadora para cientos de personas.
Recientes investigaciones afirman que nuestro cerebro, tanto para recordar el pasado como para imaginar el futuro, une pedazos de información almacenada por nuestras experiencias. Y, al activarse los mismo mecanismos cerebrales para recordar e imaginar, a menudo confundimos lo que pasó de verdad con lo que solo imaginamos que pudo pasar. Seguro que muchos recuerdos de vuestra infancia los recordáis por las fotografías familiares y por lo que vuestros padres os han contado que ocurrió, pero no vuestra vivencia directa.
La campaña de J&B asocia su marca y sus productos a nuestras experiencias personales que están almacenadas a pedazos en nuestro inconsciente. Por lo que, en unos años, nuestro cerebro puede identificar la marca con lo que vivimos y tal vez no recordemos que participamos en un concurso, pues recordamos el significado general que para nosotros tiene una experiencia, pero no la fuente de donde proviene. Además, conociendo la primera temática propuesta, “Navidades irrepetibles”, supongo que el resto de temáticas se centrarán en experiencias sobre momentos personales acordes al uso de los productos de la marca: fiestas, reuniones de amigos o celebraciones.

Técnicas de neuroimagen, además, han demostrado que preferimos determinados productos aunque a nivel sensorial no nos satisfagan del todo, simplemente porque tenemos asociados a ellos recuerdos personales positivos. Con “Experiential Movement” J&B crea engagement con los consumidores, creando una vinculación emocional entre éstos y la marca. Y si a esto le sumamos el nuevo concepto de inconsciencia que demuestra que todas nuestras decisiones están tomadas por nuestro inconsciente 10 segundos antes que lo decida nuestra conciencia, la cual se limita a poder detener la acción que ha iniciado nuestro inconsciente, sumando este nuevo concepto, decía, ver la marca podrá despertar en nosotros recuerdos positivos que asociamos a ella.
La campaña está empezando, y todavía no se conocen resultados, pero para esta campaña podemos establecer distintas métricas como por ejemplo:
- Para objetivos cualitativos, que nos digan nuestra influencia gracias a la campaña (número de RT en Twitter) o la interacción entre usuarios (menciones en Twitter o comentarios en Facebook).
- Para objetivos de marketing globales, comparar las ventas tras la campaña con las ventas anteriores a ella.
¿Pero cómo medimos el engagement con los consumidores? ¿Hay alguna métrica que nos diga (o que nos haga intuir) que estamos estableciendo un vínculo emocional entre la marca y sus públicos? ¿Ese vínculo es el más beneficioso para ambos?
Info vía: Marketing Directo y Redes.

En social media tenemos que ampliar nuestras redes de forma cuantitativa, aumentando el número de seguidores o fans, y cualitativa, aumentado nuestra influencia y capacidad de generar interacciones (diálogos). Algunas métricas para medir estos objetivos cualitativos pueden ser: en Twitter menciones y RTs, y en Facebook cantidad de ‘Me gusta’, comentarios, publicaciones en nuestra fanpage y contenido compartido.
¿Pero qué ocurre cuando un usuario, debido a una mala experiencia con nuestro producto/servicio, deja un comentario negativo en el muro de nuestra fanpage? Debemos responderle de forma rápida y abierta para que el resto de usuarios también vea nuestra eficacia dando soluciones. Pero, dependiendo del grado del problema y negatividad del comentario, la respuesta debe ser individual y personal: le podemos emplazar a contactar por mensaje privado, email o llamada y darle solución a su problema con nuestra marca.
Esta acción la verá como un acto mínimo por nuestra parte para compensar su tiempo/dinero perdido. Y con esto conseguiremos que este usuario siga siendo fan de nuestra marca y seguidor en Twitter. ¿Pero y los objetivos de influencia e interacción? ¿Volverá ese usuario a hablar positivamente de nuestra marca, aunque le hayamos resuelto el problema? ¿Recomendará nuestros servicios a su circulo de amigos? ¿Nuestra reputación online se verá afectada?
Aquí debemos atender al hecho comprobado según el cual para borrar la huella de una ofensa o decepción debemos realizar cinco actos de desagravio. Es decir, que para conseguir volver a generar confianza en nuestro consumidor decepcionado por un mal servicio de nuestra empresa debemos, no solo conformarnos con esa respuesta, sino hacerle un seguimiento encaminado a recuperar su ‘amistad’.
Ofrecerle algún descuento adicional, atender una petición de ayuda que haga a través de sus redes sociales, compartir contenido específico de su interés o comentarlo… en definitiva, realizar cinco acciones positivas para recuperar esa confianza perdida y cumplir con nuestros objetivos cualitativos, generando confianza, diálogo y reputación positiva.